Solucionar su problema mecanico PDF Imprimir E-mail
Escrito por Franck Maze   
Domingo, 29 de Junio de 2014 18:42
La postura ortostática es un fenómeno estable de coordinación de todo el cuerpo en relación a su entorno o espacio interior. Mantener una postura es un fenómeno activo y requiere de una actividad motriz llamada “postural”, que está bajo el control del sistema nervioso.

El control de la postura constituye un ejemplo de coordinación de actividades reflejas múltiples, que actúan a nivel periférico, y de actividades motoras voluntarias, cuya programación tienen un carácter central (Blazquez M-T, 2011). La actividad motriz postural se encarga de tres funciones esenciales:

Luchar contra los efectos de la gravedad;

Asegurar el equilibro del cuerpo inmóvil, incluso ante la presencia de fuerzas externas;

Coordinar el mantenimiento del equilibro del cuerpo durante la ejecución de algún movimiento o desplazamiento.

La actividad muscular que mantiene la postura es casi constante. Se habla de tono muscular. La actividad tónica de cada uno de los músculos relacionados con el esqueleto está sometida constantemente a ajustes en función de las condiciones internas y externas. Los centros nerviosos que controlan el tono muscular y los ajustes posturales están localizados en la médula espinal, en el tronco y en la corteza cerebrales, en el cerebelo y en los núcleos grises del cerebro.

Existen unas zonas especificas en el cuerpo, llamadas pivotes osteopáticos (Ceccaldi A., Favre J-F, 86), que se encargan de posicionar un grupo de vertebras o estructuras en equilibro con otro grupo superior o inferior.

Por ejemplo, el pivote de la novena dorsal (D9) se encarga de posicionar el grupo vertebral entre la cuarta y la novena dorsal (de D4 a D9) sobre el grupo vertebral que va de la decima dorsal hasta la segunda lumbar (de D10 a L2).

Si uno de los pivotes osteopáticos (son 9 pivotes en total) está mal posicionado, las oscilaciones del centro de presión (CdP) aumentan, perdiendo así el punto de equilibro del cuerpo. Aparecen esquemas de contracturas musculares y agujetas de compensación. Se puede decir que el cuerpo gasta más energía para mantenerse en equilibro.

Si este sistema se desajusta, la aparición de una inflamación y un proceso de tendinitis es posible.

(Blazquez M-T, 11: "Caracterización estabilométrica del sistema de control postural humano", tesis de doctorado del departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear, Universidad de Granada).

(Ceccaldi A., Favre J-F, 86: "Les pivots ostéopathiques", Editions Masson, Paris).

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